martes, 23 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
evaluación aplicar los medicamentos(UNIDAD 3)
LOS SIGUIENTES ESTUDIANTES GANARON LA EVALUACIÓN , LOS DEMÁS DEBEN PRESENTAR SEGUNDO MOMENTO ESTE MARTES:
MADELEINE
LILIANA MURILLO
KATERINE
YUDY VANEGAS
JOANA RIOS
ALEJANDRO
MADELEINE
LILIANA MURILLO
KATERINE
YUDY VANEGAS
JOANA RIOS
ALEJANDRO
domingo, 7 de abril de 2013
ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS PARTE 2
Hay quien se toma el
trabajo de revisar con detenimiento la información que hay en las
etiquetas de contenido nutricional de los alimentos procesados. Lo hace
porque tiene el propósito de cuidar su consumo de calorías, grasas o
carbohidratos. Otros, la mayoría, pasan de largo por esta información
por una razón sencilla: no entienden lo que allí aparece.
De acuerdo con un estudio reciente de la encuestadora Nielsen, el 59 por ciento de los consumidores tiene dificultades para identificar y entender los componentes de estas etiquetas a pesar de que el 44 por ciento de los encuestados afirma tener sobrepeso.
La nutricionista Claudia Angarita, del Centro Colombiano de Nutrición Integral, explica que la etiqueta de contenido nutricional es un elemento clave para hacer el control de los nutrientes en cada producto.
Para esta experta, la importancia de este elemento radica en que los padres de familia pueden estar seguros de que sus hijos están recibiendo alimentos que son "fuente de".
Dice Claudia que la resolución 333 de febrero de 2011, emitida por el Ministerio de Protección, obliga a que los alimentos procesados industrialmente tengan detallado el porcentaje de calcio, hierro y vitaminas A y D.
"En primer lugar, se supone que todos los productos procesados por la industria que les damos a los niños deben tener estos componentes. Si, además de eso, tienen por encima del 10 por ciento de este, se define como alimento fuente de calcio, de hierro o de vitaminas, según el caso".
De acuerdo con un documento de la autoridad de drogas y alimentos de Estados Unidos (FDA), la parte superior de la etiqueta de información nutricional indica el tamaño de la porción y la cantidad de porciones por envase.
"El tamaño de la porción es la clave para el resto de la información contenida en la etiqueta.
Si tenemos un alimento que en una porción pequeña tiene muchas calorías, esto va a procurar un aumento de peso", afirma la FDA en un documento sobre el tema.
La información nutricional sobre los alimentos se basa en una porción. Si se consumen dos porciones de determinado producto el consumo de calorías será el doble, así como la cantidad de los nutrientes buenos para el organismo.
Esta es la razón por la que es importante conocer el tamaño de las porciones: es la manera de saber con seguridad cuántas calorías y nutrientes está comiendo.
El porcentaje de valor diario de determinado nutriente (% VD) que se detalla en una etiqueta nutricional es una guía que permite conectar los nutrientes en una porción de alimento y su respectiva contribución a la dieta de un día. Si un alimento tiene 5 por ciento o menos de un nutriente, se supone que su contenido en dicho nutriente es bajo, cuando tiene 20 por ciento, o más, es alto en ese valor nutricional.
La especialista en nutrición Claudia Angarita recuerda que esta es una época de "transición nutricional". Que los alimentos procesados que consumimos actualmente no cuentan con suficiente fibra o nutrientes. "Esto nos obliga a hacer una selección más cuidadosa de los productos alimenticios. Así haya más opciones, una oferta más diversa, hay que procurar alimentos que no tengan una densidad calórica tan alta".
De acuerdo con un estudio reciente de la encuestadora Nielsen, el 59 por ciento de los consumidores tiene dificultades para identificar y entender los componentes de estas etiquetas a pesar de que el 44 por ciento de los encuestados afirma tener sobrepeso.
La nutricionista Claudia Angarita, del Centro Colombiano de Nutrición Integral, explica que la etiqueta de contenido nutricional es un elemento clave para hacer el control de los nutrientes en cada producto.
Para esta experta, la importancia de este elemento radica en que los padres de familia pueden estar seguros de que sus hijos están recibiendo alimentos que son "fuente de".
Dice Claudia que la resolución 333 de febrero de 2011, emitida por el Ministerio de Protección, obliga a que los alimentos procesados industrialmente tengan detallado el porcentaje de calcio, hierro y vitaminas A y D.
"En primer lugar, se supone que todos los productos procesados por la industria que les damos a los niños deben tener estos componentes. Si, además de eso, tienen por encima del 10 por ciento de este, se define como alimento fuente de calcio, de hierro o de vitaminas, según el caso".
De acuerdo con un documento de la autoridad de drogas y alimentos de Estados Unidos (FDA), la parte superior de la etiqueta de información nutricional indica el tamaño de la porción y la cantidad de porciones por envase.
"El tamaño de la porción es la clave para el resto de la información contenida en la etiqueta.
Si tenemos un alimento que en una porción pequeña tiene muchas calorías, esto va a procurar un aumento de peso", afirma la FDA en un documento sobre el tema.
La información nutricional sobre los alimentos se basa en una porción. Si se consumen dos porciones de determinado producto el consumo de calorías será el doble, así como la cantidad de los nutrientes buenos para el organismo.
Esta es la razón por la que es importante conocer el tamaño de las porciones: es la manera de saber con seguridad cuántas calorías y nutrientes está comiendo.
El porcentaje de valor diario de determinado nutriente (% VD) que se detalla en una etiqueta nutricional es una guía que permite conectar los nutrientes en una porción de alimento y su respectiva contribución a la dieta de un día. Si un alimento tiene 5 por ciento o menos de un nutriente, se supone que su contenido en dicho nutriente es bajo, cuando tiene 20 por ciento, o más, es alto en ese valor nutricional.
La especialista en nutrición Claudia Angarita recuerda que esta es una época de "transición nutricional". Que los alimentos procesados que consumimos actualmente no cuentan con suficiente fibra o nutrientes. "Esto nos obliga a hacer una selección más cuidadosa de los productos alimenticios. Así haya más opciones, una oferta más diversa, hay que procurar alimentos que no tengan una densidad calórica tan alta".
CLAVES
PARA ALIMENTARSE SANAMENTE
1. Un niño debe ingerir entre 1.600 y 2.500 calorías según el portal web kidshealth.org2. Las autoridades estadounidenses sugieren alimentos bajos en grasas saturadas y colesterol.
3. Según la FDA, cinco por ciento de valor diario de grasa es bajo, y un 20 por ciento o más es alto.
4. Un alimento “light” debe tener 50% menos de grasas o un tercio menos de calorías por ración.
medellin y la hipertension
medellin no se cuida de la hipertension El 39 por ciento de las
personas mayores de 35 años en el mundo padece de hipertensión. El 78
por ciento de estos afectados sabe que padece la condición, sin embargo,
solo el 76 por ciento de este grupo está bajo tratamiento. Lo más grave
es que apenas el 18 por ciento de los hipertensos en Colombia ha podido
controlar la enfermedad.
Los datos hacen parte del estudio PURE, realizado por investigadores de la McMaster University de Canadá y fueron suministrados por el doctor Patricio López-Jaramillo, cardiólogo ecuatoriano radicado en Colombia, que preside la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión.
¿No le dicen mucho estas cifras? Pues agréguele que la hipertensión, que afecta a unas mil millones de personas mayores de 25 años, causa la muerte anualmente a 9,4 millones en el mundo y es responsable del 45 por ciento de los ataques de corazón y del 51 por ciento de los derrames cerebrales, según la OMS.
Para López-Jaramillo las cifras son el retrato de un fracaso en el sistema de salud. "La hipertensión es un asesino silencioso. Las fallas en la presión arterial pueden afectar órganos blancos y causar una enfermedad grave, irreversible o la muerte". Este fracaso tiene que ver con la inercia del paciente, la de los médicos y la del sistema.
"El paciente sabe que es hipertenso, pero como no tiene ninguna molestia deja de tomarse la medicina cuando tiene un efecto secundario. Rechaza un diurético porque lo hace levantarse en la noche, o un betabloqueador porque puede afectarle el desempeño sexual. Si se le dan cambios terapéuticos en los estilos de vida, como reducción de sal, hacer ejercicio o reducir el alcohol, no lo hace porque dice que se le acaba la vida y no presenta ningún síntoma", comenta López.
Luego viene la inercia médica, indica el cardiólogo. "Hay un paciente que, a pesar de tener la presión alta, no tiene infartos, no es diabético, es un hipertenso que no importa mucho para la persona que encuentra su presión arterial en 150/100 y le mantienen la misma medicina sin evaluar más allá".
Por último, cuestiona, "está la inercia del sistema, que no medica adecuadamente a los pacientes. El acceso a un especialista es completamente difícil y siempre se queda en atención primaria. El sistema determina que la administración de terapia combinada en una sola tableta, que es lo indicado para que haya mayor adherencia al tratamiento, solo la pueden dar los nefrólogos, vaya a ver si un hipertenso, sin daño de órgano blando, logra acceder alguna vez a este".
El doctor López y su colega en Medellín, Dagnóvar Aristizábal, son los especialistas que más han estudiado el tema de presión arterial en Colombia. Aristizábal, cardiólogo del Centro Clínico de Investigación en Riesgo Cardiovascular (Sicor), está convencido de que todas las personas adultas deberían tener clara su presión arterial, "así como el número de cédula".
Pero no es así. Y esto cobra vidas y le cuesta sumas multimillonarias al sistema. "Los problemas cardíacos empiezan con factores de riesgo que no son atendidos. A muy temprana edad la gente está desarrollando la triada de grandes riesgos coronarios que son: hipertensión, colesterol alto y diabetes. Si la persona fuma y no hace ejercicio suma cinco factores".
Y desatender la presión arterial se refleja en crisis que pueden darse con un accidente cerebrovascular, trombos en las piernas u obstrucciones graves del sistema arterial.
Aristizábal lideró el único estudio sobre factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares que se ha hecho en Medellín. Se trata de la investigación Interheart, que analizó una muestra representativa de ciudadanos de todas las comunas de la ciudad y todos los estratos.
La escala de factores de riesgo que se encontró durante el estudio, realizado en 2008, revela datos alarmantes. En el primer lugar está el bajo consumo de frutas y verduras en el 72,7 por ciento de la población estudiada. El estrés laboral en el 68,9 de los encuestados supone el segundo factor. Le siguen elementos como la obesidad abdominal en el 52,6 de las mujeres o la depresión clínica en el 34,5 de los encuestados. El tabaquismo y el abuso del alcohol representan un riesgo alto para el 24,8 y el 32,6 de los habitantes.
El control de la mayoría de estas amenazas depende directamente de las personas, pero, ¿qué ha pasado desde que se realizó este estudio? Aristizábal lamenta que los riesgos vayan en aumento. "Si no se hace una intervención a fondo, una cuarta parte de la población en la ciudad va hacia la diabetes. La depresión percibida fue superior al 34%, eso es altísimo y revela el problema social que se vive. La ciudad es feliz, pero con problemas sicociales altos".
Lo más grave para este especialista es que las personas saben sus riesgos, conocen lo que se esconde tras el alcohol, el cigarrillo y los pobres hábitos nutricionales. "Sin embargo, las rutinas son las mismas y no hay conciencia del autocuidado".
Pareciera una inconsciencia colectiva, una apatía social. "Hacen falta campañas por parte de las autoridades. El estilo de vida de las ciudades atenta contra la buena salud, existen presiones de tiempo, la gente come lo que sea. Se necesitan dos elementos: medidas poblacionales en las que los alimentos tengan menos sodio, menos calorías y azúcares refinadas. Si eso es libre y altamente publicitado la gente los busca. La otra parte tiene que ver con medidas en las cuales a la gente se le educa sobre estilos de vida saludables".
Los datos hacen parte del estudio PURE, realizado por investigadores de la McMaster University de Canadá y fueron suministrados por el doctor Patricio López-Jaramillo, cardiólogo ecuatoriano radicado en Colombia, que preside la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión.
¿No le dicen mucho estas cifras? Pues agréguele que la hipertensión, que afecta a unas mil millones de personas mayores de 25 años, causa la muerte anualmente a 9,4 millones en el mundo y es responsable del 45 por ciento de los ataques de corazón y del 51 por ciento de los derrames cerebrales, según la OMS.
Para López-Jaramillo las cifras son el retrato de un fracaso en el sistema de salud. "La hipertensión es un asesino silencioso. Las fallas en la presión arterial pueden afectar órganos blancos y causar una enfermedad grave, irreversible o la muerte". Este fracaso tiene que ver con la inercia del paciente, la de los médicos y la del sistema.
"El paciente sabe que es hipertenso, pero como no tiene ninguna molestia deja de tomarse la medicina cuando tiene un efecto secundario. Rechaza un diurético porque lo hace levantarse en la noche, o un betabloqueador porque puede afectarle el desempeño sexual. Si se le dan cambios terapéuticos en los estilos de vida, como reducción de sal, hacer ejercicio o reducir el alcohol, no lo hace porque dice que se le acaba la vida y no presenta ningún síntoma", comenta López.
Luego viene la inercia médica, indica el cardiólogo. "Hay un paciente que, a pesar de tener la presión alta, no tiene infartos, no es diabético, es un hipertenso que no importa mucho para la persona que encuentra su presión arterial en 150/100 y le mantienen la misma medicina sin evaluar más allá".
Por último, cuestiona, "está la inercia del sistema, que no medica adecuadamente a los pacientes. El acceso a un especialista es completamente difícil y siempre se queda en atención primaria. El sistema determina que la administración de terapia combinada en una sola tableta, que es lo indicado para que haya mayor adherencia al tratamiento, solo la pueden dar los nefrólogos, vaya a ver si un hipertenso, sin daño de órgano blando, logra acceder alguna vez a este".
El doctor López y su colega en Medellín, Dagnóvar Aristizábal, son los especialistas que más han estudiado el tema de presión arterial en Colombia. Aristizábal, cardiólogo del Centro Clínico de Investigación en Riesgo Cardiovascular (Sicor), está convencido de que todas las personas adultas deberían tener clara su presión arterial, "así como el número de cédula".
Pero no es así. Y esto cobra vidas y le cuesta sumas multimillonarias al sistema. "Los problemas cardíacos empiezan con factores de riesgo que no son atendidos. A muy temprana edad la gente está desarrollando la triada de grandes riesgos coronarios que son: hipertensión, colesterol alto y diabetes. Si la persona fuma y no hace ejercicio suma cinco factores".
Y desatender la presión arterial se refleja en crisis que pueden darse con un accidente cerebrovascular, trombos en las piernas u obstrucciones graves del sistema arterial.
Aristizábal lideró el único estudio sobre factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares que se ha hecho en Medellín. Se trata de la investigación Interheart, que analizó una muestra representativa de ciudadanos de todas las comunas de la ciudad y todos los estratos.
La escala de factores de riesgo que se encontró durante el estudio, realizado en 2008, revela datos alarmantes. En el primer lugar está el bajo consumo de frutas y verduras en el 72,7 por ciento de la población estudiada. El estrés laboral en el 68,9 de los encuestados supone el segundo factor. Le siguen elementos como la obesidad abdominal en el 52,6 de las mujeres o la depresión clínica en el 34,5 de los encuestados. El tabaquismo y el abuso del alcohol representan un riesgo alto para el 24,8 y el 32,6 de los habitantes.
El control de la mayoría de estas amenazas depende directamente de las personas, pero, ¿qué ha pasado desde que se realizó este estudio? Aristizábal lamenta que los riesgos vayan en aumento. "Si no se hace una intervención a fondo, una cuarta parte de la población en la ciudad va hacia la diabetes. La depresión percibida fue superior al 34%, eso es altísimo y revela el problema social que se vive. La ciudad es feliz, pero con problemas sicociales altos".
Lo más grave para este especialista es que las personas saben sus riesgos, conocen lo que se esconde tras el alcohol, el cigarrillo y los pobres hábitos nutricionales. "Sin embargo, las rutinas son las mismas y no hay conciencia del autocuidado".
Pareciera una inconsciencia colectiva, una apatía social. "Hacen falta campañas por parte de las autoridades. El estilo de vida de las ciudades atenta contra la buena salud, existen presiones de tiempo, la gente come lo que sea. Se necesitan dos elementos: medidas poblacionales en las que los alimentos tengan menos sodio, menos calorías y azúcares refinadas. Si eso es libre y altamente publicitado la gente los busca. La otra parte tiene que ver con medidas en las cuales a la gente se le educa sobre estilos de vida saludables".
PARA SABER MÁS
¿Qué tan frecuente es la hipertensión?
De acuerdo con el último reporte de la OMS, uno de cada tres adultos en el mundo tiene la tensión arterial elevada, trastorno que causa aproximadamente la mitad de las muertes por accidente cerebrovascular o cardiopatía. “Se considera que ese problema fue la causa directa de 7,5 millones de fallecimientos en 2004, lo que representa casi el 13 por ciento de la mortalidad mundial. En casi todos los países de ingresos altos, el diagnóstico y tratamiento generalizado con medicamentos de bajo costo ha propiciado una extraordinaria reducción de la tensión arterial media en todas las poblaciones, lo que ha contribuido a reducir la mortalidad por enfermedades del corazón”.CLAVES
Datos de alarma que llegan de la OMS
1. La OMS conmemora hoy el Día Mundial de la Salud. Este año invita a la conciencia sobre la presión arterial.2. Las enfermedades cardiovasculares que se presentan por hipertensión son la principal causa de muerte.
3. Se calcula que en 2030 morirán 23,3 millones de personas por Enfermedad Cerebro Vascular. Es urgente prevenir.
4. El 16,5 por ciento de las muertes cada año son atribuibles a la hipertensión, base para el riesgo cardiovascular.
5. La OMS sugiere no superar el consumo de 5 gramos de sodio al año, el promedio de Colombia es de 26 gramos.
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